Rezamos en el himno de Laudes de esta fiesta: «Santa
María del Pilar, escucha, nuestra plegaria, al celebrar tu fiesta, Madre
de Dios y madre de los hombres, Reina y Señora. Tú, la alegría y el
honor del pueblo, eres dulzura y esperanza nuestra: desde tu trono,
miras, guardas, velas, Madre de España. Árbol de vida, que nos diste a
Cristo, fruto bendito de tu seno virgen, ven con nosotros hasta que
lleguemos, contigo al puerto».
Y el himno de Vísperas resume los anhelos que todos los
cristianos españoles y de todo el mundo, que hoy celebran la fiesta de
Nuestra Señora del Pilar, debieran procurar vivir a lo largo de toda su
vida:
«Esa columna, sobre la que posa, leve sus plantas tu
pequeña imagen, sube hasta el cielo: puente, escala, guía, de
peregrinos. Cantan tus glorias las generaciones, todas te llaman
bienaventurada, la roca firme, junto al Ebro enhiesta, gastan a besos.
Abre tus brazos virginales, madre, vuelve tus ojos misericordiosos,
tiende tu manto, que nos acogemos, bajo tu amparo».
Historia de la Aparición en vida de Nuestra
Señora al Apóstol Santiago
Según
documentos del siglo XIII, el Apóstol Santiago, El Mayor, hermano de San
Juan, viajó a España a predicar el evangelio (año 40 D.C.), y una noche
la Virgen María se le apareció en un pilar.
La tradición nos cuenta que Santiago había llegado a
Aragón, el territorio que se llamaba Celtiberia, donde está situada la
ciudad de Zaragoza, y una noche, estando en profunda oración junto a sus
discípulos a orillas del río Ebro, la Santísima Virgen María se
manifestó sobre un pilar, acompañada por un coro de ángeles, (ella aun
vivía en Palestina).
La Virgen le habló al Apóstol pidiéndole que se le edificase ahí una
iglesia con el altar en derredor al pilar y expresó: "Este sitio
permanecerá hasta el fin del mundo para que la virtud de Dios obre
portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que imploren mi
ayuda".
El lugar, ha sobrevivido a invasiones de diferentes
pueblos y a la Guerra Civil española de 1936-1939, cuando tres bombas
cayeron sobre el templo y no estallaron. También se cree que la Virgen
le dio al Apóstol una pequeña estatua de madera.
Luego de la aparición, Santiago junto a sus
discípulos comenzaron a construir una capilla en donde se encontraba la
columna, dándole el nombre de "Santa María del Pilar". Este fue el
primer templo del mundo dedicado a la Virgen. Después de predicar en
España, Santiago regresó a Jerusalén. Fue ejecutado por Herodes Agripas
alrededor del año 44 d.C. siendo el primer apóstol mártir, luego del
suceso sus discípulos tomaron su cuerpo y lo llevaron a España para su
entierro. Siglos después el lugar fue encontrado y llamado Compostela
(campo estrellado).
El primer santuario sobre la tumba de Santiago la
ordenaron construir el rey Alfonso II, El Casto de Asturias, y
el obispo Teodomiro en el siglo IX. Hoy se encuentra una magnífica
catedral en sitio.
La Sagrada Escritura habla de la columna que guiaba al
pueblo de Dios durante el destierro hacia la tierra prometida. Esa
columna debe ser para nosotros este Pilar de Zaragoza que ha recibido a
través de los siglos la fe de nuestros padres y que ha amparado a
cuantos a ella, a María, se han dirigido.
Siempre tiene gentes, venidas de
todas las partes de España y aún más allá, para venerar este sagrado
lugar donde reside María, la Madre, la Señora, siempre con los brazos y
el corazón abiertos para bendecir, amparar, y consolar. No sólo el día
12 de octubre, que se celebra su fiesta, sino cada día miles de
corazones se postran ante ella en este privilegiado lugar de oración, de
recepción de sacramentos, de vivencia de nuestra fe.
Entre los grandes prodigios
obrados por su medio se pueden mencionar:
-
El descubrimiento de América
el 12 de octubre (1492). Dicen que en el momento en que Colón pisó
por primera vez suelo americano, estaban los monjes rezando y
cantando ante la imagen de Nuestra Señora del Pilar en Zaragoza,
pidiendo por el buen éxito de la expedición. El Papa Juan Pablo II
decía: "Cada santuario es una antena que nos trae maravillosos
favores del cielo".