La Virgen del Carmen Condecorada
Gran Capitana del Carmelo de Puerto Rico
 

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Por Isabel Cintrón Moscoso, T. Carm.
Moderadora del Secretariado Nacional
 

SAN JUAN, Puerto Rico, a sábado 18 de febrero de 2017 – Sobre un centenar de hermanos de la Tercera Orden del Carmen, encabezados por su Delegado Nacional, Padre Luis Mirada, O. Carm., se trasladaron de mañana a la Catedral San Juan Bautista, en el Viejo San Juan, para reafirmarle a la Virgen del Carmen, la Señora del Lugar, su amor y afiliación, proclamándola como su Gran Capitana, al ceñirle el fajín honorífico del grado militar en su cintura.

Y es que la TOC de Puerto Rico en pleno –con sus 16 comunidades y sobre 600 miembros--, tiene mucho que agradecerle a la Madre y Hermosura del Carmelo.

Durante más de cien años, esta Gran Capitana, ha llevado el timón de su barco –pues el Carmelo es todo de María--, por mares difíciles y turbulentos a puerto seguro.

Este año de 2017 la gran gesta de la Madre de Dios se hace aún más patente, al cumplirse ahora en febrero los 70 años de la restauración de la TOC en Puerto Rico, que tuvo lugar entre la profesión del primer grupo en 1947 y el sucesivo Decreto de Erección Canónica recibido en 1948.


Así también, el próximo 15 de noviembre, Día de Todos los Santos Carmelitas, se conmemorarán los 140 años de su cambio o erección, de Cofradía del Carmen, a Venerable Orden Tercera Carmelita, autorizada por Ángelo Torrents O. Carm., desde Mallorca (España) en 1874 y aprobada definitivamente por el Señor Obispo de Puerto Rico Juan Antonio Puig i Monserrat, en 1877.

Por tal motivo, el Rector de la Catedral San Juan Bautista de San Juan, el Padre Benjamín Pérez Cruz, abrió las puertas del templo para tan solemne ocasión a la Tercera Orden del Carmen, a Padre Luis Miranda, O. Carm., a Padre Jorge Betancourt, O. Carm., Comisario de las Antillas, y a Padre Alberto Figueroa, T. Carm., Vicario General de la Arquidiócesis de San Juan.

En su homilía, el Padre Alberto recordó que este año se celebra: “en primer lugar, los 140 años de la erección canónica o fundación de la secular Cofradía de la Virgen del Carmen en Venerable Orden Tercera del Carmen. Esto significó que la semilla del amor a la Virgen, centrada en el uso del Santo Escapulario, y la participación de las gracias y bendiciones, buenas obras y oraciones de los carmelitas y de lucrar el privilegio sabatino, que era el deseo de quienes de adherían a la Cofradía del Carmen, dio un paso de gigante hasta fructificar en la fundación en nuestra tierra de la Tercera Orden del Carmen.

Agregó que “los que a ésta se vinculaban, además de conservar todo lo propio de devotos cofrades, se hacían miembros de una verdadera Orden a semejanza de las Órdenes religiosas, con la característica de no arrebatar a los miembros su secularidad, sino inocularles el ADN del carisma carmelita para que pudieran a su vez, retrasmitirlo al mundo en su forma peculiar de santificar las realidades temporales, o, en otras palabras, de ser sal y luz del mundo a la manera carmelita.

“Es de destacar que cuando para finales del siglo XIX el beato papa Pio IX quiso que las Terceras Órdenes de otras familias adaptaran sus normas y las flexibilizaran para facilitar al mayor número posible de fieles la entrada a las mismas, los Cofrades carmelitas en Puerto Rico hicieron el camino contrario: se sintieron llamados a un mayor compromiso y a una consagración más fuerte, estrechando sus lazos con el carisma mediante el paso a un proceso de formación serio que termina con las promesas o votos de acuerdo con la vocación peculiar de cada uno”.

Como parte de la ceremonia-homenaje a la Gran Capitana, tres militares del Batallón 448 del Fuerte Buchanan del Ejército de los Estados Unidos, escoltados por una delegación de los Caballeros de Colón, le colocaron el fajín a la imagen antigua de la Virgen del Carmen, que fuera entronizada y coronada el pasado 14 de agosto en Catedral, coincidiendo con una antigua tradición de celebrar la fiesta del Carmen en la solemnidad de la Asunción de la Virgen, y que ahora recibe su culto en el Altar de las Ánimas.

El fajín rojo con borlas doradas y el escudo de la Orden del Carmen fue comisionado al taller de Don Antonio Javier Porras y Gómez, en Pontevedra, Galicia (España), quien se dedica a configurar este tipo de condecoraciones militares.

La Santa Misa fue presidida por Padre Alberto y concelebrada por los padres Betancourt, Pérez Cruz y Miranda, asistidos por los Reverendos Diáconos Alfredo Serrano y Antonio Nieves.

En esa ocasión hizo su profesión perpetua en la TOC, el Reverendo Diácono Francisco “Paco” Martínez, con el nombre Francisco Tarsicio de la Sagrada Eucaristía, a tenor con la tradición de la TOC de Puerto Rico de asumir un nombre espiritual en la profesión y en honor a la memoria de su maestro en el Carmelo, Padre Tarsicio Mª Gotay Figaredo, O. Carm. También recibieron el escapulario del noviciado el Padre Pérez Cruz, quien es natural de Morovis y muy devoto de la Virgen del Carmen y la Hermana Namir Agosto, de la Comunidad Divino Niño Jesús de Praga, en Bayamón.

Hermanos Terciarios de las diferentes comunidades de San Juan, Santurce, Caparra, Río Piedras, Carolina, Trujillo Alto, Caguas, Villalba, Ciales y Mayagüez abarrotaron el templo para rendirle el merecido homenaje de acción de gracias a la Madre y Hermosura del Carmelo.